Alrededor de 6.000 extranjeros, con 70 nacionalidades distintas, residen en Ávila, si bien la fluctuación en el padrón municipal cada mes está en torno a las 100 personas por los continuos cambios de residencia. Solo 1,6 de cada 100 llegan, además, en situación irregular.
Ávila es, en la actualidad, la ciudad con la población inmigrante más joven, según se desprende del estudio elaborado por el Ayuntamiento sobre ‘La realidad de las personas extranjeras residentes en Ávila’; un diagnóstico que servirá de base para la puesta en marcha del primer Plan Municipal de Convivencia e Integración, que comenzará a redactarse después del verano y que espera aprobarse a final de año o a principios de 2011.
Son, de media, entre 5.900 y 6.000 extranjeros los inscritos en el padrón municipal, de forma que la población inmigrante, desde el año 1999, se ha duplicado en la capital abulense y ahora supone en torno al 9,8 por ciento de la población total.
Marroquíes y rumanos son, además, los grandes protagonistas del fenómeno de la inmigración en Ávila durante los tres últimos años. Así, los datos facilitados por el Ayuntamiento reflejan que hay 1.329 rumanos empadronados y 1.077 marroquíes. Les siguen, por este orden, colombianos (875), peruanos (413), dominicanos (402) y ecuatorianos (328), aunque los registros municipales han llegado a contabilizar hasta 70 nacionalidades distintas.
Según ha manifestado el alcalde, Miguel Ángel García Nieto, “casi todos los inmigrantes que llegan a Ávila pasan por la Oficina de Atención al Extranjero”. Además, de cada 100 personas que acudieron hasta las dependencias, ubicadas en el Mercado Chico, para realizar cualquier tipo de consulta o gestión, 1,6 se encontraban en situación irregular (96 en el año 2008).
Más paro y vivienda de alquiler
Entre los datos más destacados, García Nieto ha puesto de manifiesto también que “al estar tan ligado el colectivo con la construcción, ha aumentado considerablemente el paro”. Y en materia de vivienda, la mayoría viven en régimen de alquiler.
Por lo que se refiere a la educación, el 68,4 por ciento tiene estudios primarios completos y un 15,4 posee estudios secundarios o superiores.
De lo que sí dispone la práctica totalidad (92%) es de tarjeta sanitaria y “valoran muy positivamente el sistema público de salud”.
Para la mayoría es “prioritario”, además, el aprendizaje del idioma, pero también el mantenimiento de la lengua materna. Y por lo que se refiere a la integración cultural, García Nieto ha resaltado que “las relaciones de género se convierten en más igualitarias” y que los hombres “desde que llegan a España suavizan su forma de entender el trato hacia las mujeres”.