La celebración de la victoria de España en el Mundial de Fútbol transcurrió sin incidentes de gravedad, aunque sí hubo 16 lesionados, la mayoría de poca consideración, y se atendieron numerosas llamadas de vecinos quejándose de los ruidos.
Golpes de calor, pequeños cortes, quemaduras producidas por los petados -a una persona le saltó a la cara- y algunas contusiones que requirieron el traslado al Hospital Nuestra Señora de Sonsoles son las únicas incidencias que se registraron durante la noche.
A las cuatro de la tarde comenzaron a restringirse las terrazas y los estacionamientos al final de la calle Caballeros, con el fin de que la vía quedara libre para la hora del partido y evitar aglomeraciones en el Mercado Chico, donde se concentraron, según los datos facilitados por el Ayuntamiento de Ávila, alrededor de 4.000 personas. Cruz Roja y Protección Civil atendieron en el lugar a tres personas por golpes de calor, otras dos con pequeños cortes y una más que tuvo que ser trasladada al Hospital Nuestra Señora de Sonsoles por algún golpe.
En cuanto a la celebración en la plaza del Descubrimiento, la fuente vacía congregó a unas 1.200 personas, según el Consistorio. El balance: dos esguinces, tres pequeños cortes, dos quemaduras producidas por petardos y tres golpes que necesitaron el traslado a las urgencias hospitalarias. Otras 600 personas celebraron, mientras tanto, el Mundial en la fuente de la plaza de Adolfo Suárez.
Aunque se había anunciado que la fuente no contendría agua, la fiesta se trasladó hasta la zona sur de la ciudad hasta pasadas las dos de la madrugada, cuando volvió a abrirse el tráfico en la zona. Lo que no se ha explicado es por qué la fuente comenzó a funcionar de repente, si es que estaba programada, si fue alguien que sabía dónde se encuentra la llave de paso quien lo abrió o si se trató de un hecho accidental. “Es algo anecdótico sin ninguna importancia que no merece la pena resaltar”, ha manifestado al respecto el teniente de alcalde responsable de seguridad y portavoz del equipo de Gobierno, José Francisco Hernández Herrero, quien al ser preguntado por lo ocurrido ha insistido en que “lo importante es que el operativo de seguridad ha funcionado bien, que fue un operativo razonable y sensato, y que la gente lo ha entendido bien y ha sabido divertirse”.
El ruido, motivo de queja
Pero la celebración no gustó a todo el mundo. De hecho se recibieron numerosas llamadas, de las cuales 30 requirieron intervención.
Según ha informado el Ayuntamiento, hasta altas horas de la madrugada se atendieron quejas por ruidos (el claxon de los vehículos, cánticos, petardos…), pero también por las molestias producidas por las celebraciones organizadas en piscinas privadas que “incluso recibían a aficionados que no pertenecían a las urbanizaciones”. Hubo, además, un accidente de tráfico sin heridos. Y a ello hay que unir las “aglomeraciones” en el exterior de establecimientos públicos.
En este sentido, el Consistorio ha hecho hincapié en la “buena disposición de los abulenses” y también en el trabajo de Policía Local, Policía Nacional, Protección Civil, Cruz Roja, equipos sanitarios y funcionarios municipales. Cabe destacar al respecto que en la fiesta de la Eurocopa fueron más de treinta las intervenciones sanitarias que se realizaron y que entonces la mayoría necesitaron ser trasladados al hospital.
Por lo que se refiere a los daños en el mobiliario urbano –con la Eurocopa se cifraron en 30.000 euros-, han sido “inapreciables”.
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