Son coches históricos, que algunos han conocido en las calles y otros no, pero que ahora hacen levantar la mirada a quienes los ven circular, como este fin de semana.
Una treintena de veteranos vehículos recorren algunas carreteras. Han llegado desde Valladolid, Segovia, Madrid, Santander y Asturias a la llamada del Automóvil Club Ávila para participar en la Concentración de Vehículos Clásicos y Antiguos Sierra de Gredos y Valle del Corneja.
“El mal tiempo y la lluvia ha motivado que no saquemos los descapotables para evitar que se deterioren”, ha dicho Florencio Ajates, presidente honorífico del club, y que algunos coches llegasen en remolque y no circulando por las carreteras desde sus puntos de origen.
Entre los vehículos que se reunieron al mediodía del sábado en torno a los Cuatro Postes para iniciar el recorrido había diversidad de marcas, modelos y épocas. El más antiguo: un Ford de 1938, con matrícula de 1952, porque antes estuvo matriculado en el parque móvil al ser un coche oficial. El más moderno, de hace tres décadas.
Pero había variedad entre los coches: un Porsche de los años setenta, Minis y Renault 8. Y quizá los más curiosos: varios Seat 1500, un vehículo que era habitual entre los taxis, por eso uno de ellos se conserva como fue, taxi madrileño de cuando eran negros con una franja roja; y un Seat 800, que no era otra cosa que un Seat 600 un poquito más largo y ¡con cuatro puertas!, de los que se produjeron un escaso número de unidades.
Los clásicos viajaron este sábado hacia El Barco de Ávila, llamando la atención a su paso, y el domingo se acercarán a Piedrahíta.