El presidente de Caja de Ávila, Agustín González, ha hecho un llamamiento a la tranquilidad de los trabajadores de la entidad, porque “no va a haber ningún despido” a raíz de la integración en el SIP que lidera Caja Madrid y que aprobó el jueves el Consejo Extraordinario de Administración de la entidad.
Para el presidente de la entidad abulense, este proceso garantiza que los trabajadores “nunca” vayan a “perder” sus derechos, pues el porcentaje de plantilla “sobrante” del que se está hablando ronda “el 14,5 ó 15 por ciento”, mientras que la reducción de plantilla “natural” en la entidad, en los dos últimos años, ha sido de “casi 60 personas”, lo que supone “cerca de un diez por ciento” del total de empleados.
“Con alguna baja incentivada y alguna prejubilación por encima de los años en que se venía estableciendo y, siempre con las mejores condiciones para tomar una decisión “tranquila –añadió-, pueden estar muy tranquilos”, porque “no va a haber ningún despido” y “todo lo que se haga será consensuado con los sindicatos y con quien tenga interés en aprovecharse de esta circunstancia”.
Oficinas
Tanto el número definitivo de personas que puede verse afectada con la integración como las oficinas que cerrarán, por solapamiento o áreas de influencia –Caja de Ávila tiene una treintena de oficinas en Madrid y dos en Castilla – La Mancha (Talavera de la Reina y Guadalajara), pero su área de influencia será Salamanca- aún se desconoce.
Sin embargo, Agustín González calculó que “si se habla de 500 oficinas de todo el grupo, ¿cuántas van a tocar a Ávila? Pocas”, preguntó y contestó, añadiendo que de esas, en Madrid, que es donde se produce la concentración “mayor”, pues las siete cajas del grupo tienen sucursales, tendrá que realizarse una “reorganización interna”, porque Madrid es “grande”, aunque “la confrontación es menos de la que podemos imaginar”.
Aún así, esta reorganización se llevará a cabo “sin prisa ninguna”, en “uno o dos años”, que “dan mucho de sí y producen una normalidad que, en ningún caso, puede resultar traumático”.
Junta
También se refirió Agustín González a la valoración que puede hacer la Junta de Castilla y León del proceso, teniendo en cuenta que tiene la opción de vetarlo y que aún no se ha mantenido un encuentro con el presidente autonómico, Juan Vicente Herrera, para explicar los objetivos del grupo, como ya se ha hecho con otros presidentes de las comunidades a las que pertenecen las cajas implicadas –salvo Cataluña-.
En este sentido, el presidente de Caja de Ávila señaló que la relación con la Junta “siempre ha sido muy fluida”, por lo que, una vez realizada la votación del jueves, en el Consejo Extraordinario de Administración, Agustín González habló con la viceconsejera de Economía, Begoña Hernández, para informarle de la situación.
“La Junta siempre ha dicho que lo que quiere es conocer el documento”, añadió el presidente de Caja de Ávila, subrayando que el aprobado este jueves “ya especifica las relaciones y la integración”, para que, sobre esa base, se estudie el protocolo “con el rigor que hacen todo lo que tienen entre manos”, para “obrar en consecuencia”.
De la misma forma, recalcó que “la preocupación de cualquier político es que este SIP o fortalecimiento de muchas cajas no repercuta en detrimento de la Comunidad”, aunque insistió en que “la contestación es muy sencilla”, pues si la cuenta de resultados se mutualiza y “todo es de todos” y si se habla, para el año 2012, de unos beneficios de “1.500 millones de euros ó 2.000 millones y multiplicamos por 2,33, estamos hablando de casi 50 millones que le corresponderán a Caja de Ávila”.
Esa cifra dará, según Agustín González, “para obra social, para Madrigal Inversiones, para las fundaciones con las que colaboramos, para estar en la ADE (Agencia de Desarrollo Económico) e instituciones regionales con las que estamos”, de manera que “el compromiso es aún más fuerte” y “ahora garantizamos los beneficios”.
“Cuando la Junta consiga desmenuzar el documento y enterarse de que el proceso es bueno para Ávila y para Castilla y León, vamos a tener el visto bueno de la Junta, nunca lo he dudado”.
Por lo que respecta a la reunión con Juan Vicente Herrera, que debería celebrarse antes del 14 de septiembre por la tarde, cuando se celebre la Asamblea General de la entidad que debe ratificar el documento aprobado ayer en el Consejo Extraordinario de Administración y que también incluirá las modificaciones que pueden plantear los consejeros, Agustín González no desveló cuándo se producirá, aunque señaló que no será hasta que la asamblea ratifique el protocolo cuando se remitirá “toda la documentación” a la Junta para que dé el visto bueno. También tendrán que aprobarlo el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).