El presidente de Caja de Ávila, Agustín González, confía en que el Consejo de Administración Extraordinario de la entidad dé el visto bueno al documento de integración en el Sistema Institucional de Protección (SIP) que lidera Caja Madrid y que este jueves analizan los consejeros.
Con “presagios positivos” apareció Agustín González en la sede de Caja de Ávila momentos antes de comenzar la reunión del consejo, pues, como indicó, “cuando amanece un día como el de hoy (soleado), tiene buenos presagios”.
Recordó, en el habitual tono distendido del que hace gala, que “el poeta decía ‘Qué hermoso es ver el día coronado de fuego al levantarse’”, añadiendo que “así me siento yo hoy, un poquito contento y satisfecho de todo el trabajo que se ha hecho hasta la fecha”.
Así y pese a las peticiones realizadas por el PSOE de Castilla y León y por el PP de Ávila, en contra y a favor de formar parte de la ‘fusión fría’ en la que también participan Caja Segovia, Caja Insular de Canarias, Caixa Laietana y Caja Rioja, el presidente de la entidad incidió en que, en el Consejo de Administración, los consejeros “tendrán un conocimiento minucioso del contrato que firmaremos en breve”, una vez sea aprobado en la reunión de este jueves.
Con posterioridad, habrá que “seguir trabajando para cumplir los objetivos que nos hemos marcado en beneficio de nuestra provincia, de nuestra caja y de nuestra Comunidad”.
Así, el documento que se presentó al consejo, del que se informará una vez finalicen los consejos de las demás cajas implicadas, es el desarrollo del protocolo ya aprobado con anterioridad.
“Hoy, aportarán los consejeros, en el debate, lo que crean oportuno”, apuntó Agustín González, concluyendo que “hay una intencionalidad, una vez se conoce el documento, de trabajar en la línea de lo que sea mejorar; en definitiva, de rematarlo”, concluyó.